Comprar sillas de oficina ergonómicas es el primer paso para evitar el dolor lumbar y asegurar el bienestar de tus trabajadores. Lo siguiente es enseñarles cómo ajustar una silla de oficina para que se adapte a su fisionomía y necesidades. Después de todo, si se compra una silla de oficina para evitar el dolor lumbar, de nada sirve si no se enseña a los empleados cómo aprovechar esta funcionalidad.
Pasos: ¿cómo ajustar una silla ergonómica correctamente?
En cuanto a cómo regular una silla de oficina, esto dependerá de los sistemas que tenga cada modelo. Sin embargo, en la mayoría de casos se pueden seguir estos pasos:
1. Regular la altura del asiento
Se debe iniciar con los ajustes que puedes realizar estando de pie. Salvo que la silla requiera peso para graduarse (por lo que debes estar sentado), sitúate frente a la silla y baja el asiento hasta que su parte superior quede ligeramente por debajo de la base de tus rodillas.
Nota: Al sentarte, esto permitirá que tus pies queden completamente apoyados sobre el suelo. Es posible que debas ajustar la profundidad del asiento para conseguirlo con mayor comodidad.
2. Ajustar la profundidad del asiento
Con la altura regulada, lo siguiente es sentarte. Las sillas de oficina modernas no solo permiten configurar la altura, sino también qué tan profundo queda el asiento.
Lo ideal es asegurarte de que entre la parte posterior de tus rodillas y el borde del asiento haya aproximadamente 4 o 5 dedos de distancia.
Nota: No todas las sillas de oficina cuentan con regulador de profundidad del asiento.
3. Ajustar soporte lumbar de silla de oficina
Una vez regulada la profundidad del asiento y alineado el cuerpo con el respaldo, lo siguiente es verificar que el soporte lumbar de la silla (ya sea integrado o como accesorio) así como el soporte cervical, se adecúen correctamente a estas zonas del cuerpo.
En algunos modelos de sillas de oficina en España es posible acercar, alejar, subir o bajar ambos soportes hasta que se adapten mejor a la anatomía del usuario.
Nota: Aquí lo importante es que la espalda quede completamente apoyada en el respaldo de la silla de oficina. Existen algunos modelos de sillas para oficina que no requieren graduación manual, ya que se adaptan al cuerpo del usuario mediante mecanismos automáticos.

4. Gradúa los reposabrazos
Aún sentado, debes asegurarte de que los reposabrazos de tu silla de escritorio estén a la altura correcta. Lo ideal para evitar molestias posturales es que los brazos reposen sobre ellos formando un ángulo cercano a los 90°.
En cuanto a la distancia entre reposabrazos, toma como referencia el ancho de tus hombros. Eso sí, asegúrate de que, al colocarlos, tus codos no choquen con el apoyabrazos al momento de usar el teclado o apoyarte en el escritorio.
Consejos para buen uso de la silla de oficina
Aunque aspectos como la regulación de respaldo de silla ergonómica son clave para mantener una buena postura, también hay otros factores que influyen en el bienestar de los trabajadores y en el aprovechamiento de este mueble.
Por ejemplo, ¿de qué sirve una buena silla para oficina si se utiliza con un escritorio inadecuado? ¿O si la pantalla del ordenador o el teclado están mal colocados?
Estos son algunos consejos que puedes incluir en tu guía sobre cómo sentarse correctamente en la oficina:
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La altura de la mesa del escritorio: Es recomendable buscar escritorios con una altura aproximada de 73 cm (aunque se pueden encontrar modelos entre 71 y 79 cm). También se aconseja evitar escritorios con bandeja extraíble para el teclado, sobre todo en jornadas laborales largas.
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Posición correcta del teclado: Lo ideal es que tanto el teclado como el ratón se encuentren a la altura de los codos. Además, deben colocarse lo más centrados posible con respecto al cuerpo del usuario. El teclado, además, no debería ubicarse a más de 5 cm del borde del escritorio.
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La altura de la pantalla del ordenador o portátil: La pantalla debería situarse a la altura de los ojos o ligeramente por debajo. Si se coloca demasiado baja, puede provocar inclinación del cuello y generar molestias cervicales.
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Espacio suficiente bajo el escritorio: Es importante que debajo del escritorio haya espacio suficiente para mover las piernas con comodidad. Si el área está obstruida con cajones, CPU u otros objetos, el trabajador puede adoptar posturas forzadas que afectan la comodidad al usar la silla.
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Uso de reposapiés cuando sea necesario: Si al ajustar la altura de la silla los pies no quedan completamente apoyados en el suelo, puede utilizarse un reposapiés. Este accesorio ayuda a mantener una postura más estable y evita presión excesiva en la parte posterior de los muslos.
Ahora que conoces cómo regular tu silla de oficina, lo que sigue es encontrar los mejores modelos. Encuentra sillas de oficina gerenciales y operativas en nuestro catálogo. ¡Hacemos envíos a toda España!
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